
Todos sabemos que la nueva estrella pop para adolescentes responde tanto al nombre de Miley Cyrus (el suyo verdadero) como al de Hannah Montana (el ficticio), pero conviene recordar que Miley/Hannah no es más que la más famosa a nivel internacional de una larga lista de ídolos juveniles lanzados por Disney. Y es que ya el propio Walt Disney vio como un gran apoyo para la difusión de sus películas de imagen real la promoción de actores infantiles y juveniles que tuvieran capacidad para atraer al público familiar .
Y así, antes que ahora, surgieron unos cuantos nombres, como Britney Spears, Christina Aguilera, Jessica Simpson o Justin Timberlake, hoy todos ellos pop stars y —desgraciadamente—a veces con vidas personales no acordes con la filosofía de Disney.Otras actrices-cantantes de carrera destacada han sido Hilary Duff, la protagonista de la serie Lizzie McGuire y la problemática Lindsay Lohan.
Ahora le toca el turno a Miley Cyrus con Hannah Montana, a los Jonas Brothers con Camp Rock y a Zac Efron y compañía con High School Musical, series y películas donde también se están fogueando Demi Lovato, Taylor Swift y otros artistas. Su éxito es universal , y alcanza a sus carreras discográficas, porque Disney ha dado con una fórmula muy eficaz.
Normalmente, esos jóvenes se hacen famosos a través de Disney Channel. Después, la propia Disney les organiza una serie de conciertos , de los que luego estrena en cines un resumen en 3-D. Y, finalmente, rueda peliculas de cine, con una producción buena, dirigidos por buenos directores y con mucha publicidad.
Un personaje clave es el realizador Kenny Ortega quien dirigió en 2006 la serie televisiva High School Musical, en la que confirmó sus cualidades como coreógrafo.
Otro es Peter Chelson .“Tomé la decisión de hacer Hannah Montana. La película porque su guión me recordó a las películas Disney con las que yo crecí. Me pareció bueno, con mucho corazón, genuinamente familiar”.
Por otro lado, en High School Musical, Hannah Montana y Camp Rock se ven bailarines de todos los colores y todas las tallas, muy distintos de los modelos anoréxicos y atléticos de otros productos juveniles, al que casi nunca recurren las producciones Disney.
Pero este éxito tan grande de gente tan joven tiene sus riesgos. Basta recordar los malos precedentes. E incluso la fórmula puede encorsetar las posibilidades artísticas de sus protagonistas.
Es de alabar, por tanto, los esfuerzos del padre de Miley Cyrus, el cantante y actor Billy Ray Cyrus. “Yo me centro en lo que me gusta —afirmaba en Madrid—, que es seguir haciendo música que resulte real, como la de Waylon Jennings o Johnny Cash, que me dijo que no me apartara de mi camino y luchara por resultar auténtico, por ser quien soy. Para mí, eso consiste en ser honesto con mi música. Mi definición de artista sería la de alguien que vive lo que canta y canta lo que vive”. Un buen consejo para estas jóvenes estrellas juveniles que despiertan pasiones entre los adolescentes de todo el mundo.Miley Cyrus, cantante y actriz: “Espero tener suerte y que se me recuerde como una artista”

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